La muerte de un niño, de 4 años, al sacar la cabeza por la ventana de un bus en la vía Granada-Santuario, en Antioquia, en la mañana de este jueves 9 de abril, ha causado consternación y puesto en debate el cuidado de los más pequeños de la familia.
El pasado lunes 6 de abril, en la piscina de una finca entre Arjona y Gambote, en Bolívar, un menor de 2 años, se ahogó en cuestión de segundos. Un caso similar ocurrió hace unas tres semanas en una casa de Marinilla, Antioquia, donde un pequeño de 14 meses de nacido se ahogó al caer de cabeza en el inodoro.

Durante la Semana Santa dos hermanos, de 8 y 5 años, murieron asfixiados dentro de un congelador apagado que estaba en la sala de su casa, en Vista Hermosa, Meta, y que utilizaban para jugar a las escondidas. Todas estas tragedias han destrozado familias, pero a la vez son un recordatorio de la toma de medidas y precaución en los hogares.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó que son más de 150 niños los que mueren anualmente en Colombia por accidentes caseros que, en su mayoría pudieron prevenirse. Añadieron que las causas más comunes, teniendo en cuenta las diferentes necropsias, son ahogamiento o inmersión, descargas eléctricas, golpes o caídas, intoxicación, obstrucción de vías respiratorias y quemaduras.
“Entre las otras causas, menos frecuentes, pero no menos importantes, tenemos: ahorcamiento (compresión aguda del cuello por elementos como hamacas), proyectil de arma de fuego, caída de altura y las intoxicaciones por agentes químicos. Un denominador común es la negligencia de la supervisión de las actividades que realizan los niños en su diario vivir por parte de los adultos hacia los niños”, dijo Medicina Legal en un informe sobre este tipo de muertes en menores entre 2020 y 2022.
- Le puede interesar: Procuraduría lanza ultimátum a la Nueva EPS por crisis financiera

Recomendaciones que hace Medicina Legal para evitar tragedias
- Realizar cerramientos en los lugares donde haya lagos, reservorios o donde se acumule agua permanentemente, cerca de las viviendas.
- Después de la alimentación a los niños, se debe asegurar que este eructe para que libere el aire que queda atrapado en el estómago y no salga el alimento ingerido.
- Evite que el niño manipule juguetes muy pequeños que se puede tragar.
- Evite que cuando el niño se duerma tenga cobijas o almohadas en exceso.
- Asegúrese que no quede espacio entre el colchón del niño y la pared, ya sea de la cuna o la pared de la habitación.
- Cuando se realicen labores del campo, los niños deben estar a una distancia prudente y no perderlos de vista.
- Evite que el niño entre a la cocina o donde se estén cocinando los alimentos, enseñe a temprana edad el riesgo que corre.
- Las armas de fuego deben estar en un lugar seguro y bajo llave para que los niños no las manipulen.
- Los agentes químicos deben estar en un lugar fuera del alcance de los niños para evitar su ingesta.
Una de las actividades que se debe fortalecer para evitar los accidentes fatales y no fatales en los niños, es hacer pedagogía permanente sobre los riesgos en los diferentes lugares donde los niños habitan.
Nota tomada de Colprensa.
Elija a Q’HUBO Bogotá como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí
¿Qué tal le pareció este contenido?
¡Haga clic en una estrella para puntuar!
Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 2
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sea el primero en puntuar este contenido.