Personajes como ‘La Pajarita‘ en ‘Hasta que la plata nos separe‘, Daniela Daza en Pa’ quererte‘, y Alisson Párraga en ‘Tía Alisson‘ son algunos de los roles más icónicos que ha interpretado la actriz venezolana Juliette Pardau. Reconocida por su versatilidad tanto en televisión como en teatro, actualmente está conquistando al público colombiano con la obra ‘Mi madre, mi novia y yo‘, una comedia que aborda las tensiones y enredos entre suegras, parejas y diferencias generacionales.
¿Qué nos puede contar sobre esta obra?
‘Mi madre, mi novia y yo‘ es un texto maravilloso escrito por la actriz y dramaturga argentina Mechi Bove. Fue todo un éxito en Argentina y ahora llega a Colombia, además de estar presente en Ecuador y Uruguay. Latinoamérica se está contagiando de la alegría de ‘Mi madre, mi novia y yo‘, porque es un texto hermoso con el que mucha gente se identifica. Esa relación con la suegra es universal y parte del encuentro entre dos hogares diferentes.
¿La suegra le hace la vida imposible a la novia?
No quiero spoilear el asunto, pero es divertido ver cómo dos mujeres increíbles, de épocas completamente distintas, se encuentran y discuten su visión sobre el matrimonio y la maternidad. Incluso se tratan temas feministas, para una no existen y para la otra sí. Ese es el gancho de la obra, el público podrá verse reflejado en alguna de las dos a lo largo de la historia.
- Le puede interesar: Juliette Pardau, en la piel De la ‘Tía Álison’
¿Ha tenido alguna suegra complicada?
La verdad, mis suegras no han sido tan difíciles como Leticia y Victoria. Cuando las mujeres provienen de generaciones muy diferentes y tienen conceptos distintos sobre la familia, la brecha puede ser difícil. Pero en mi caso, esa brecha no ha sido tan amplia y, quizás por eso, el enfrentamiento no ha sido tan fuerte.
Leticia es su personaje, ¿cómo fue la preparación?
Tuvimos unos ensayos de aproximadamente un mes y medio, un poco más, con Ernesto Benjumea como el director. Es un director maravilloso. Yo lo conocía como actor, pero no como director, y ha sido increíble porque nos ha acompañado incluso después del estreno.
Esta obra es argentina, ¿qué cambia en su adaptación para Colombia?
Muchísimas cosas. La adaptación busca darle un toque local y hacerla más cercana al público colombiano. La versión adaptada fue realizada por Katherine Vélez, quien forma parte del equipo y logró encajar perfectamente en el humor colombiano. Todos tenemos ese triángulo suegra-pareja-persona nueva, y Katherine hizo un trabajo increíble para que cada referencia fuera muy cercana y comprensible para el espectador.
¿Qué es lo más difícil de hacer comedia?
Lo más difícil es mantener la rigurosidad. A veces, el público responde tan bien que uno quiere improvisar, pero eso puede hacer que se pierda el rigor del guion.

¿Cuál ha sido el personaje que más la ha marcado?
En Colombia, Natalia, de ‘Crimen y castigo‘, y Dani, de ‘Pa’ quererte‘, me marcaron mucho. Este último en particular me conectó profundamente con el público y me hizo un espacio importante en el corazón de la gente.
¿Qué le está pidiendo al Niño Dios esta Navidad?
Sabiduría para tomar las mejores decisiones. Con el tiempo, he aprendido a no pedir tanto. Prefiero fluir porque siento que estoy donde debo estar.
¿Un agüero que no le puede faltar en Año Nuevo?
El agüero que no puede faltar en Año Nuevo… ¡Los calzones amarillos! Mi abuela es española y en España son rojos, pero yo soy venezolana y siempre usaba amarillo. Creo que en Colombia también se utilizan amarillos, así que ahí compartimos ese agüero. También me gusta mucho la quema del muñeco de Año Viejo. La había visto en Venezuela, pero solo en la plaza del pueblo. Ahora lo hago en casa y escribo cartitas con todo lo que no me gustó del año.
Un rapidín con Q’HUBO
¿Cómo se define en una sola palabra?
Disciplinada.
¿La última vez que lloró y por qué?

La semana pasada, porque falleció mi tía. Fue una figura clave en mi crianza y, además, era el vínculo directo con mi papá, quien falleció hace 22 años. Fue muy difícil porque fue como despedirme de mi papá a través de ella.
¿El regalo más costoso que ha dado?
¡Dios mío! He regalado viajes, he dado cosas importantes, pero no quiero comprometerme porque sería muy fácil identificarlo.
¿Qué superpoder le gustaría tener?
Me gustaría cambiar la partida de personas que amamos. Me gustaría tener a mi papá, mi abuelo y mi tía, personas maravillosas, todavía en mi vida. Todavía no termino de entender cómo la pérdida puede ser algo que, como dicen por ahí, es ‘lo mejor que me puede pasar’. Pero soy creyente y siempre trato de decir: ‘Vamos, tú puedes, esto es parte del proceso’.
Si hicieran una película de su vida, ¿qué nombre le pondría?
No sé… La testaruda, ¿no? (risas).
Elija a Q’HUBO Bogotá como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
¿Qué tal le pareció este contenido?
¡Haga clic en una estrella para puntuar!
Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sea el primero en puntuar este contenido.









