Laura Valentina Lozano Torres tenía 23 años, muchos sueños y una vida en construcción. Estudiaba Ciencia Política en la Unicervantes, donde cursaba octavo semestre; además trabajaba desde los 13 años y encontraba en el patinaje una de sus grandes pasiones: dictaba clases y contagiaba su energía. Su madre, Nancy Torres cuenta que: “era muy alegre, muy echada para adelante, muy trabajadora, muy alegre y muy dada a la gente”.
- No olvide leer: Rafael Uribe: asesinato a tiros en el barrio Marco Fidel Suárez
El crimen
La madrugada del sábado, hacia la 1:30 a. m., su historia se detuvo en el apartamento de quien habría sido su expareja, en la carrera 20 con calle 143, sector de Cedritos. Según la información conocida, una persona alertó a la Policía tras observar que el joven, identificado como J. López, de 22 años, aparentemente intentaba lanzarse desde un tercer piso. Cuando los uniformados ingresaron al inmueble, encontraron a Laura Valentina, boca arriba y sin signos vitales. De manera preliminar, se indicó que la causa sería asfixia mecánica. El señalado fue capturado en el lugar.

De acuerdo con lo relatado, al momento del ingreso de las autoridades el joven manifestó que “se iba a lanzar” y que “se equivocó”.
Para Nancy, las alertas habían estado ahí. “Yo siempre le decía que lo dejara… mi corazón de madre me avisaba que ese sujeto no era una buena persona”, contó entre lágrimas. La relación, según relató, había sido “muy tóxica” y aunque terminó a mediados de enero del año pasado, continuaron en contacto. “Hubo maltrato psicológico”, recordó.
- Le puede interesar: Menor fue apuñalada en un ojo por un desconocido que quedó en libertad
“Se conocieron en diciembre, hace aproximadamente tres años, pero la relación terminó a mediados de enero del año pasado. Sin embargo, por distintas circunstancias volvieron a hablar. “No sé si él la buscó a ella o ella a él, la verdad no lo tengo claro”, expresó. Aunque ya no eran pareja, mantenían comunicación y, en ocasiones, compartían actividades en común.”, añadió Nancy.

La última vez que habló con ella fue la noche anterior. Laura había salido a estudiar y luego a compartir con compañeros. Le envió una fotografía. Después, silencio.
- No se pierda de: William fue baleado mientras conducía en Rafael Uribe Uribe
“Yo me traté de tranquilizar… pensé que de pronto el celular se le había descargado”, dijo. Minutos antes de las cinco de la mañana, la llamaron de la portería: la Policía la buscaba.
Hoy, en medio del dolor más profundo, su voz se quiebra pero su mensaje es firme: “Nuestros hijos tienen que concientizarse, porque a veces uno como madre les advierte. Muchas veces los jóvenes piensan que los padres somos exagerados o cansones. Por eso, más que nada, quiero alertarlos: ojo con las señales, ojo con las alertas.” Su clamor es que la muerte de Laura Valentina Lozano no quede impune y que, a este hombre que le arrebató su única hija, le caiga todo el peso de la ley.
Elija a Q’HUBO Bogotá como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí
¿Qué tal le pareció este contenido?
¡Haga clic en una estrella para puntuar!
Promedio de puntuación 4.8 / 5. Recuento de votos: 22
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sea el primero en puntuar este contenido.