La Fiscalía General de la Nación descubrió que una mujer identificada como Z. Guzmán Castro estaría, al parecer, detrás de la intoxicación con talio que causó la muerte de dos menores de edad en Bogotá.
Según informaron medios como W Radio y Caracol Radio, la mujer logró huir del país y, aunque inicialmente se conoció que estaba en Argentina, un fiscal logró obtener una orden de captura en su contra.
Debido a que se ha movido por varios países, incluyendo Brasil, España y Reino Unido, la Fiscalía ha tramitado una circular roja de la Interpol para su localización y captura internacional.
Sobre el hecho
El hecho de la muerrte de las menores ocurrió en abril pasado. Según la reconstrucción de los hechos, Emilia, Inés y otra amiga, Gabriela, pasaron la tarde en el apartamento de esta última, después de salir del colegio. Allí, además de jugar, comieron galletas y frambuesas con chocolate, las cuales, se determinó, fueron contaminadas con la sustancia tóxica. Esa misma noche, Emilia empezó a presentar vómito, dificultad para respirar y adormecimiento. Aunque sus padres intentaron estabilizarla en casa, la gravedad de su condición los obligó a trasladarla de urgencia a la Fundación Santa Fe, donde murió horas después.

Inés y Gabriela también manifestaron síntomas de intoxicación y fueron hospitalizadas en la Unidad de Cuidados Intensivos. Dos días más tarde, Inés perdió la vida. Gabriela, aunque afectada, logró sobrevivir.
La Fiscalía General de la Nación dirigió la investigación para esclarecer cómo y quién introdujo el talio en los alimentos. Los análisis realizados a los productos consumidos revelaron que solo las frambuesas bañadas en chocolate contenían rastros de talio.

La contaminación de los alimentos
De acuerdo con un informe forense revelado por Semana, las menores consumieron alimentos contaminados con talio, un metal altamente tóxico. Según los análisis, el veneno habría sido añadido deliberadamente a unas frambuesas bañadas en chocolate que las niñas consumieron mientras compartían una tarde en un apartamento de en el barrio Rosales, en el norte de Bogotá.
El documento destaca que el talio, debido a su naturaleza inodora, incolora y poco volátil, pudo ser mezclado con los alimentos sin ser detectado. Esta propiedad facilitó que el letal químico pasara desapercibido hasta provocar una falla cardíaca en las niñas, causándoles la muerte.
Elija a Q’HUBO Bogotá como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí
¿Qué tal le pareció este contenido?
¡Haga clic en una estrella para puntuar!
Promedio de puntuación 4 / 5. Recuento de votos: 8
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sea el primero en puntuar este contenido.