“Aprenda, hijo, que un cuchillo solo trae dos cosas: cárcel o muerte”, fueron las palabras que Pedro le dijo a su hijo Daniel un día antes de que el menor de edad fuera asesinado en un vil ataque a las afueras de una institución educativa de Bosa Naranjos, en la tarde del jueves.
El homicidio, que tiene conmocionada a la comunidad educativa, ocurrió tras un altercado el día anterior. Luego del asesinato, un menor de 17 años fue aprehendido.
Doloroso crimen
Q’HUBO habló con Pedro Molina, padre de Daniel Felipe Molina Barón (16 años), quien fue apuñalado por un grupo de adolescentes frente al colegio Fernando Mazuera Villegas I.E.D Sede A, ubicado en la calle 68A sur con carrera 80H. El terrible hecho violento ocurrió en presencia del hermano menor de la víctima.
“Mis dos hijos estaban validando el bachillerato en la jornada nocturna. El martes 25 de febrero, Daniel estaba en el comedor cuando una profesora le pidió que se quitara la gorra, ya que estaba prohibido usarla dentro de la institución. Él obedeció, pero un estudiante de un curso más avanzado, aproximadamente de décimo, comenzó a hacerle bullying y a insultarlo. Daniel no se dejaba de nadie y le respondió que no se metiera con él. Entonces, el otro muchacho le dio un golpe en el pecho. Mi hijo le dijo que no quería problemas y que se veían a la salida”, relató Pedro.
- Le puede interesar: ¡ATENCIÓN! Menor de 16 años habría sido asesinado a las afueras de un colegio de Bosa
A las 10:00 p. m., ya fuera del colegio, se enfrentaron con palabras. En ese momento salió el hermano menor de Daniel (15 años), quien, al ver que el otro joven iba a golpearlo, intervino para defenderlo. La situación se tornó violenta cuando los amigos del agresor se unieron a la pelea y sacaron machetes. Uno de los atacantes le causó una herida en los dedos de la mano izquierda al hermano menor.
El padre cuenta que, en medio de la confrontación, al menos ocho personas agredieron a sus hijos. En un intento por defender a su hermano, Daniel logró quitarle un cuchillo a uno de los involucrados y terminó hiriendo a uno de ellos en el glúteo.
“Ellos llegaron a casa y llevé al menor al centro médico. Le cogieron 10 puntos. En ningún momento apareció la Policía. A la mañana siguiente, les preparé el desayuno, hice aseo y el cansancio me venció. En la tarde hablé con Daniel sobre lo sucedido y le advertí: ‘Las cosas no se arreglan así. Un cuchillo solo trae dos cosas: cárcel o muerte. Si alguien te ofende, no es la forma de reaccionar; debiste acudir a un profesor’. Pero mi hijo no se dejaba de nadie. Aun así, tenía una actitud diferente, me pidió disculpas y me prometió que no volvería a pasar”, recordó Pedro con dolor.
Como cualquier padre preocupado, Pedro les dijo a sus hijos que iría al colegio para informar a las directivas sobre lo sucedido y verificar el estado del joven herido.
“Les advertí que no fueran al colegio hasta que yo hablara con los profesores. Sin embargo, cuando salí de bañarme, mis hijos ya no estaban. Me preocupé, me alisté y salí hacia el colegio. Iba en camino cuando, a eso de las 6:45 p. m., recibí una llamada del Hospital de Bosa. Me decían que fuera de inmediato porque habían apuñalado a mi hijo”, recordó.

Clamor de justicia
Pedro, angustiado y sin saber exactamente qué había pasado, corrió al centro de salud, donde unos policías le mostraron un video de la agresión y le explicaron que habían llevado allí a su hijo en una patrulla.
“Mis hijos solo iban a estudiar, pero a Daniel lo estaban esperando seis personas. Tres de ellas lo atacaron a traición. En el video se ve cómo lo distraían mientras otro lo apuñalaba por la espalda. Le dieron tres puñaladas que perforaron sus pulmones y el hígado, además de otra que le cortó arriba de la ceja derecha. Su hermano intentó defenderlo, pero otro de los agresores lo golpeó con un bate mientras los demás acababan con la vida de Daniel”, narró con impotencia.
Cuando Daniel se desvaneció, la comunidad ya había alertado a la línea 123. La Policía llegó al lugar y aprehendió a cuatro menores. Sin embargo, tras preguntar al hermano de Daniel si lograba reconocerlos, este identificó solo a uno, quien tenía en su poder el cuchillo y la ropa de la cual intentaba deshacerse. Los otros no tenían nada que ver en lo sucedido.
“Después de recibir la llamada donde me decían que mi hijo había sido apuñalado, salí corriendo y en la desesperación, me acerqué a un motociclista y le supliqué que me llevara al hospital. Llegué poco después de las 7:00 p. m. Daniel ingresó a cirugía; lograron recuperar un pulmón, pero el otro estaba demasiado comprometido, porque estaba lleno de sangre. Tuvo dos paros cardiorrespiratorios y en el segundo no aguantó”, lamentó Pedro.
Por ahora, el caso sigue bajo investigación y el adolescente aprehendido permanece bajo custodia de las autoridades. Pedro exige justicia para su hijo y hace un llamado para que se refuercen los controles de armas y sustancias en las instituciones educativas.
¿Qué dijo la Secretaría de educación?
“La Secretaría de Educación del Distrito lamenta la situación que se registró en las afueras de una institución educativa de la localidad de Bosa. Desde el momento en el que se conoció el hecho se activó el protocolo de atención para este tipo de casos y viene brindando acompañamiento directo a las familias de los jóvenes a través de sus equipos de convivencia. Hechos dolorosos como este, evidencian la importancia de seguir avanzando en programas orientados a promover las habilidades socioemocionales como la estrategia ‘Escuelas con emociones’, fundamental para prevenir y manejar situaciones de acoso y violencia escolar. Junto con un equipo especializado de la Secretaría de Seguridad, se realizará acompañamiento al colegio para evaluar las dinámicas y factores de ese entorno”.
Elija a Q’HUBO Bogotá como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí
¿Qué tal le pareció este contenido?
¡Haga clic en una estrella para puntuar!
Promedio de puntuación 4.3 / 5. Recuento de votos: 29
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sea el primero en puntuar este contenido.