La sanguinaria leyenda de ‘Johnny el Leproso’
A finales de los años 90, el sur y occidente de Bogotá vivieron bajo la sombra de John Jairo Moreno Torres, un joven cuya crueldad superó cualquier precedente en la crónica judicial capitalina.
La sanguinaria leyenda de ‘Johnny el Leproso’
Foto arreglada con IA.
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John Jairo Moreno Torres fue un joven delincuente que sembró el miedo en varias zonas del sur y occidente de Bogotá a finales de los años 90. Las autoridades lo vincularon con al menos cuatro homicidios, aunque se presume que el número de víctimas podría ser mayor. Su historial delictivo y su violento accionar le valieron el alias de ‘Johnny el Leproso’, nombre que aún persiste en relatos de la crónica judicial de la ciudad.

Vivió rápido y murió joven

Moreno, nacido en Fontibón en 1979, se crió en el barrio Versalles, pero a sus 19 años fue detenido en el barrio Pío XII, en la localidad de Kennedy, otra de las zonas que tenía azotadas.

Según medios de la época, el 27 de febrero de 1998, cuando visitaba a su hija de apenas 17 días de nacida, fruto de una relación con una joven de escasos recursos —a quien al parecer no conocía—, fue capturado en la puerta de la vivienda.

La Unidad Cuarta de Vida de la Fiscalía le dictó medida de aseguramiento sin beneficio de excarcelación por homicidio agravado y porte ilegal de armas. También se le atribuyó la muerte de Ómar Cepeda Rendón, tras lo cual fue enviado a la cárcel La Modelo.

Luego de planear una fuga fallida, el 21 de mayo de 1998 fue trasladado a un calabozo de la Sijín, pero tras una tutela interpuesta para que los presos regresaran a centros de reclusión, ‘Johnny el Leproso’ volvió a La Modelo, donde solo permaneció dos horas con vida.

“Los guardias intentaron establecer con exactitud qué había ocurrido, pero los reclusos prefirieron guardar silencio. Nadie vio nada”, relató un alto oficial de la Policía al periódico EL TIEMPO tras conocerse su muerte, que evidenció la misma violencia con la que atacaba en vida.

‘Johnny el Leproso’ ganó ese apodo cuando era niño, tras un accidente doméstico, cuando un galón con cocinol, combustible que usaban las familias humildes para cocinar, estalló y le quemó las piernas, dejándole heridas que parecían de lepra.

La sanguinaria leyenda de ‘Johnny el Leproso’
Una de las víctimas de Johnny estaba departiendo en vía pública y, solo por mirarlo a los ojos, este tipo le propinó varios tiros en la cabeza. / Foto arreglada con IA.

Los inicios del ‘Leproso’ en la vida del hampa

Desde los 13 años, Moreno comenzó a delinquir, hurtando y agrediendo a quienes se cruzaban en su camino en su barrio natal y luego en Atahualpa (Fontibón), donde amplió su accionar. A los 15 años ya lideraba una banda criminal que imponía miedo en la zona.

“Recuerde que esto lo hizo ‘Johnny el Leproso’”, era el mensaje que dejaba tras cometer algunos de sus crímenes, entre los que se sospechan varios homicidios que nunca pudieron ser comprobados.

Frente a un colegio ubicado en la carrera 101 con calle 23B, en Fontibón, solía permanecer consumiendo drogas y vistiendo ropa ancha y gorras de equipos de baloncesto estadounidense. En ese entorno, al parecer, se gestó una rivalidad con otra pandilla que habría terminado con el asesinato de su padre y su hermano a comienzos de 1997, hecho que desató la ola de violencia posterior.

La sanguinaria leyenda de ‘Johnny el Leproso’
Desde los 13 años John Jairo Moreno Torres empezó a hurtar en Fontibón. / Foto arreglada con IA.

El crimen que lo hizo caer

Como establecieron las autoridades, el 27 de mayo de 1997 Ómar Cepeda Rendón, de 28 años, quien frecuentaba un sitio de venta y consumo de estupefacientes en Kennedy conocido como ‘El sopladero’, cercano a Corabastos, llegó buscando una papeleta de bazuco sin imaginar que allí encontraría la muerte.

Al llegar al sitio, según la investigación, el sujeto que le vendió la droga le advirtió que ‘Johnny El Leproso’ lo estaba buscando para matarlo, pero Cepeda se quedó sin temor. Minutos después, ‘Johnny’, junto a otros cómplices, llegó y sin dudarlo le disparó en la cabeza. No conforme, subió el cadáver hasta un segundo piso del expendio, donde el miedo hizo que nadie hablara. Luego, el cuerpo fue incinerado por ‘El Leproso’, quien al parecer lo desmembró y entregó sus restos a un menor de edad para que se deshiciera de ellos en bolsas esparcidas por el sector. El testimonio de ese muchacho sería clave para la caída de ‘El Leproso’.

Otro de los atroces crímenes que se le atribuyen a ‘Johnny’ es el de Fernando González Palma, quien el 14 de febrero de 1998 fue asesinado en el barrio Versalles, mientras esperaba un bus. En ese momento, ‘Johnny’ pasaba por el lugar y, solo porque Fernando se quedó mirándolo, se le fue encima, le disparó dos veces en la cabeza, pateó su cuerpo, lo escupió y gritó: “recuerde que esto lo hizo ‘Johnny el Leproso’”, según relató una testigo.

También se mencionan los nombres de Melco Berlandi Garavito Díaz y Jaime Didier Téllez Ospina como presuntas víctimas de este sujeto, casos que rodean la historia violenta de este criminal.

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