Este sábado 7 de marzo, la guerra en Irán alcanzó un punto de no retorno. Antes del amanecer, una oleada de ataques coordinados entre Israel y Estados Unidos impactó objetivos estratégicos en Teherán, incluyendo el aeropuerto internacional de Mehrabad, centros de mando subterráneos y depósitos de misiles. El cielo de la capital iraní se cubrió de densas nubes de humo tras una de las incursiones más violentas desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero.
La advertencia de la Casa Blanca
A través de su plataforma Truth Social, el presidente Trump fue directo al grano. Afirmó que Irán será “golpeado muy fuertemente” y advirtió que su administración tiene bajo consideración objetivos que antes no habían sido tocados. “Estamos considerando su completa destrucción y muerte segura debido a su mal comportamiento”, sentenció el mandatario, quien exige una rendición incondicional para detener la ofensiva.
- Le puede interesar: Trump invitó a Petro a la Casa Blanca: “Fue un honor hablar con él”
Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, respondió con un tono desafiante en televisión nacional. Aseguró que su pueblo no se doblegará ante las presiones de Washington o Tel Aviv. “Los enemigos se llevarán a la tumba el deseo de ver al pueblo iraní rendirse”, manifestó el líder, en medio de un clima de luto nacional tras la pérdida de su líder supremo, Alí Jamenei, hace apenas una semana.

Caos en el Estrecho de Ormuz y el Golfo
El conflicto ya no se limita a tierra firme. Los Guardianes de la Revolución iraníes confirmaron el ataque con drones a dos buques petroleros en el Golfo, uno de ellos con bandera de las Islas Marshall. Este movimiento ha provocado el cierre de facto del Estrecho de Ormuz, un corredor vital por donde circula el 20% del gas y el crudo que consume el mundo entero.
La violencia también se ha extendido a países vecinos. En el Líbano, los bombardeos israelíes contra posiciones de Hezbolá han dejado cerca de 300 muertos en la última semana y han provocado el desplazamiento de 300.000 personas. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, calificó la situación como un “desastre humanitario” inminente.
Cifras de una tragedia en aumento
Aunque las cifras oficiales son difíciles de verificar de forma independiente, el Ministerio de Salud de Irán reportó que los ataques combinados de EE. UU. e Israel han causado la muerte de 926 civiles y han dejado más de 6.000 heridos en ocho días.
En la contraparte, las represalias iraníes han dejado 10 fallecidos en Israel y 13 en países del Golfo, mientras que las fuerzas estadounidenses han reportado la pérdida de seis de sus miembros. La sombra de la guerra se extiende incluso hasta regiones lejanas como Sri Lanka y Azerbaiyán, confirmando que este conflicto ha superado las fronteras del Medio Oriente para convertirse en una crisis de escala global.
Elija a Q’HUBO Bogotá como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí
¿Qué tal le pareció este contenido?
¡Haga clic en una estrella para puntuar!
Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sea el primero en puntuar este contenido.









