La madre del niño cuenta cómo su hijo habría sido obligado a robar
Una madre vive una angustia profunda tras descubrir que su hijo de apenas 11 años ha sido víctima de bullying y agresiones físicas por parte de un compañero en su colegio, ubicado en el barrio Juan Pablo II, en Facatativá.
Lo que parecía un día común se convirtió en una pesadilla familiar que pone en evidencia una problemática que muchas veces queda oculta en los pasillos escolares.

Así contó la madre que su hijo al parecer fue obligado a robar
En exclusiva con Q’HUBO, la mujer, que prefirió reservar su identidad por seguridad, narró con preocupación la difícil situación que afronta su pequeño, quien ha sufrido maltratos y presión para cometer actos ilícitos.
“El miércoles 14 de mayo mi hijo salió del colegio y se fue a un supermercado cercano, Según me contó la persona que lo atiende, él estaba con otro niño, estuvieron un rato dentro y al salir, mi hijo estaba muy nervioso. De hecho, se le cayó un yogur que llevaba escondido,” relató la madre.
La situación no pasó desapercibida para el encargado del comercio, quien contactó de inmediato a los adultos responsables de los menores y advirtió que este no era un incidente aislado, sino que ya se habían presentado casos similares con esos niños.
“Mi esposo fue al supermercado para hablar con nuestro hijo y le preguntó por qué intentó robar el yogur. El nos contó que el otro niño lo obligaba a hacerlo, que lo intimidaba, le pegaba y le decía que si no cumplía o si contaba lo que estaba pasando, le iría muy mal,” explicó la madre.

El niño asegura que es víctima de bullying
Este relato destapó un problema aún mayor que venía afectando la vida del niño. Desde hace algún tiempo, él había manifestado su negativa a ir al colegio, pero no había querido explicar las razones. Tras la conversación con su madre, todo comenzó a tener sentido.
“Me senté con mi hijo para hablar más a fondo y me contó que el otro niño le esconde los cuadernos, le hala el cabello, le patea la maleta y hasta le quita el dinero que le damos para las onces. Todo esto ha sido constante y por eso él sentía miedo. La presión era tanta que lo obligaban a robar para evitar que lo molestaran aún más,” contó la mujer.
Ante la gravedad de los hechos, el padre del menor acudió el mismo día al colegio para hablar con la rectora y buscar una solución inmediata. Sin embargo, la respuesta que recibió fue frustrante: “La directora no lo pudo atender porque ya se había retirado y no regresaría,” continuó.
La familia está preocupada no solo por la seguridad física del niño, sino por su salud emocional. La madre manifestó su temor de que esta situación pueda dejar secuelas profundas, generando traumas o incluso motivar que el menor tome decisiones trágicas como el autoatentado.
“Mi hijo necesita ayuda y protección urgente. Esta situación no puede continuar ni quedar impune. Por eso hoy regresaré al colegio para exigir que se tomen medidas concretas y que se garantice un ambiente seguro para todos los niños,” resaltó la madre.
Elija a Q’HUBO Bogotá como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí
¿Qué tal le pareció este contenido?
¡Haga clic en una estrella para puntuar!
Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 5
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sea el primero en puntuar este contenido.









