Según informó la Policía de Tránsito y Transporte del Quindío, la captura de Murillo, de 32 años, se hizo efectiva en la vía que conduce de Armenia a Ibagué.
Dos feminicidios
La lucha de Gustavo Grueso por encontrar al asesino de su hija Tatiana Grueso, de 21 años, y de Olga Lucía Peñuela, de 36, por fin dio frutos. Este hombre, con el dolor a cuestas de haber perdido a su hija a manos de este criminal, juró que lo encontraría, sin importar que Murillo se escondiera.
El crimen de Tatiana ocurrió el 16 de mayo de 2015 dentro de una casa del barrio Guacamayas (San Cristóbal), donde convivía la pareja junto con el hijo de ella.
“Cuando supimos de la muerte de mi hija fue porque mi nieto salió de la casa a avisar del crimen. Ese tipo estranguló a mi hija y la apuñaló varias veces en la espalda. Después de eso, ese desgraciado puso a dormir a mi nieto con el cuerpo de mi hija durante tres días”, contó Grueso a Q’HUBO el año pasado, tras el crimen en Caicedonia.
- Le puede interesar: Nuevo feminicidio: mujer de 49 años fue asesinada en Guatavita
Y agregó: “Luego de eso, el niño llegó donde un familiar y les dijo que la mamá no despertaba y que había mucha sangre. Ahí nos dimos cuenta de lo que había hecho. Apenas pasó eso, ese tipo se escapó, no sin antes alterar la escena para hacer creer que mi hija lo había atacado. Pero yo mismo empecé a buscarlo por toda Colombia y a hacer presión con el club de moteros. Así fue como, 10 días después, ese tipo se entregó en Chicoral (Tolima), de donde es oriundo y donde se estaba escondiendo de la justicia”.
Murillo fue condenado a 18 años y tres meses de prisión por homicidio, pero, para sorpresa de la familia de Tatiana, solo estuvo seis años tras las rejas antes de quedar en prisión domiciliaria.
Tiempo después, Murillo conoció a Olga Lucía Peñuela Bojacá, madre de cuatro hijos, aparentemente por redes sociales. Tras unos meses de relación, en febrero del año pasado se fueron a vivir juntos al municipio de Caicedonia.
“Ellos se veían muy normales. A mí sí me dio miedo y le pregunté si no tenía temor de lo que había pasado con ese señor, pero ella me dijo que no, que él le había contado que había matado a su exmujer porque la encontró con otro hombre. Como él era muy acomedido, yo no sospeché nada y no me metí más en esto. Mi hija siguió trabajando normalmente como jefa de talento humano, pero hace un mes empezó a pelear con ese tipo, hasta que le dijo que terminaran la relación”, contó a Q’HUBO Gloria Bojacá, madre de Olga, tras el crimen.
Según relató la madre de Olga, el 5 de diciembre Murillo, quien no aceptaba el fin de la relación, la buscó y, frente a su hija de 14 años, le propinó 30 puñaladas.
“Esa noche, Diego fue a donde estaba mi hija y la sacó. En la carrera 15 con calle 13, ese tipo empezó a apuñalarla. Mi nieta le decía: ‘No, Diego, no la mates, que es mi mamá’, pero ella dice que entre más le rogaba, más fuerte ese desgraciado la atacaba. En ese momento no había nadie en la calle y a mi nieta le tocó presenciar todo. Luego, como pudo, avisó a la Policía, pero lo terrible es que ese tipo se voló. No entendemos cómo dejaron libre a este hombre, que ya había matado a una mujer”, reiteró Gloria.
- Lea también: Enfermera fue víctima de intento de feminicidio en Rafael Uribe; pide que se capture a su agresor
La lucha de Gustavo por Tatiana y Olga
“Con la presión de grupos de moteros, lo sacaron de donde se estaba escondiendo. A mí me revelaron que estaba en Chicoral (Tolima) y, cuando le dijeron que lo iban a buscar, salió en una moto y cayó en un retén de la Policía. Estoy esperando que exista una verdadera condena que le demuestre al país que vale la pena velar por el respeto de las mujeres y los niños. Lo que hizo con mi hija fue impresionante. Estaba condenado sin rebaja de pena y, seis años después, me llevé la sorpresa de que tenía casa por cárcel. Incluso, los del Inpec lo llamaban para avisarle cuándo le harían visita.
Este sujeto es un psicópata. Conocí el caso de una mujer embarazada a quien le dio dos puñaladas en el vientre y le hizo perder a su bebé”, agregó Gustavo.
Y concluyó: “Mi única tranquilidad será el día que le den la máxima condena. No sabemos si este tipo tenga más víctimas enterradas. A las mujeres que son víctimas de violencia les digo que, cuando se callan, le están dando alas a su agresor para convertir su vida en un caos”.
Elija a Q’HUBO Bogotá como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí
¿Qué tal le pareció este contenido?
¡Haga clic en una estrella para puntuar!
Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 10
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sea el primero en puntuar este contenido.