“Él firmó un contrato por dos años pero, según ese mismo contrato, luego de seis meses él se podía devolver. Yo estoy seguro de que a él lo reclutaron por TikTok”, fueron las palabras de un familiar de Gerson Alejandro Morales Fernández, quien salió de su hogar en el barrio Divino Niño (Ciudad Bolívar), el pasado 29 de junio, rumbo a Ucrania con la esperanza de ganar algo de dinero para ayudar a su familia, sin imaginar que nunca más volvería a pisar la tierra que lo vio nacer y crecer, y en donde hoy sus seres queridos solo esperan poder encontrar el cadáver de este joven que pereció a inicios de este mes.
Su familia se encuentra haciendo hasta lo imposible por volver a tener, así sea, los restos mortales de este valiente muchacho.
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Una dura historia de superación
“Él trabajaba en una aplicación con una moto que tenía alquilada, pero no le fue tan bien. Vivía junto a la abuela y el papá. No tenía hijos ni pareja. Se acababa de graduar en el batallón donde prestó el servicio militar en el barrio Marruecos (Rafael Uribe). Él estaba respondiendo por la abuela, que tiene 71 años, desde hace dos años, pero no le alcanzaba el dinero. Tal vez esto fue lo que lo llevó a tomar esa decisión”, relató el familiar de Gerson.
Sin levantar la menor sospecha, Gerson reunió a su familia dos días antes de irse.

“Él nunca mostró una carta de invitación. La familia le dijo que no se fuera cuando nos informó que lo iban a entrenar durante dos meses y que saldría protegido a las misiones; pero nada de eso le cumplieron. Sé que uno de los reclutadores era de otra región del país. Él se fue con varios muchachos y, todos los que se fueron a esa misión, ya murieron. Antes de sacarlo a su segunda misión, me dijo que estaba cansado porque los tenían muy mal y que la comida era horrible. Lo peor de todo es que el mismo 2 de julio, a los tres días de aterrizar, salió a su primera misión, sin el tal entrenamiento”, agregó el allegado de Morales.
El contrato que el joven firmó fue con una empresa que trabaja para el gobierno de Ucrania. Según el allegado, la escuadra en la que estuvo el joven era catalogada como una ‘Brigada de asalto’, que combatía de frente pese a que muchos de esos jóvenes no contaban con la experiencia necesaria para misiones tan aterradoras. En esa misma tanda viajaron desde Colombia 24 jóvenes junto a Gerson.
“Él estaba con tres pelados colombianos. A ellos los mataron ese mismo día. Luego, un compañero fue el que nos avisó de lo que le había pasado con mi muchacho”, dijo el familiar de Gerson.

A las 7:45 a. m. del miércoles 30 de julio, Gerson se comunicó como pudo por última vez con su padre, como si presintiera el trágico destino que le esperaba por perseguir un sueño y sacar a su familia de la invasión en la que vivían.
“Pa’, te dejo este mensaje por si no regreso de esta misión. Se escucha duro, pero es la verdad… Al llegar a Ucrania y entrar a un área recuperada y ver tanto muerto, tanta destrucción, me di cuenta de que entré al mismo infierno. Ahí entendí que estaba nadando contra la corriente y la verdad me quiero disculpar. Lo siento mucho por todo lo malo que hice, me arrepiento demasiado. Cometí muchos errores por intentar cumplir mis sueños y por avaricia. Hoy solo queda disculparme”, relató Gerson a su progenitor.
Desgarrador final
El pasado 3 de agosto, la familia recibió una llamada informando que Gerson había sido dado de baja.
“El muchacho que le avisó a la familia dijo que él se fue con dos escuadras, que lo mandaron de una para el frente y que a Gerson le dieron primero. Luego, por intentar ayudarlo, a los compañeros también los atacaron. Después les hicieron un ataque con drones, los bombardearon y no se pudieron recuperar los cuerpos, ¡fueron dados por perdidos en combate! Lo peor de todo es que no alcanzó a enviar ni un solo peso, porque a los dos días que lo dieron por perdido le bloquearon la cuenta bancaria.
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Una pesadilla que no acaba
La familia solo espera poder viajar para dejar una muestra de ADN, de modo que cuando acabe esta guerra puedan ubicar el cadáver del muchacho. Ese viaje es demasiado costoso, por eso están pidiendo ayudas para poder viajar.
Por otro lado, alertan a los jóvenes que están siendo reclutados por redes sociales. Allí les prometen que les van a pagar $ 12 millones mientras supuestamente los capacitan, y luego les dicen que les pagarán $20 millones mensuales, pero nunca regresan vivos.

“Nada más con el grupo de mi hijo, en esa misión, solo quedaron tres personas heridas de 22 soldados. Inclusive, a veces mandan a los muchachos de a tres a combatir, literalmente a que los maten. No revisan nada, si son aptos o no. Reclutan a cualquiera y no les importa la vida de estos jóvenes.
“No entiendo cómo el Gobierno Nacional dice que no envía tropas a combatir a otro país, pero permite que se hagan estos reclutamientos de jóvenes de escasos recursos, a quienes los están matando.
Si la familia logra viajar a ese país, debe hacer unos trámites que valen una millonada que nadie tiene. Por eso mismo nadie se atreve a denunciar. Yo he conocido más de 100 casos de jóvenes que se los han llevado y han matado de una manera inhumana”, concluyó el familiar de Gerson.
La familia de Gerson está reuniendo fondos para poder viajar a Ucrania y encontrar los restos del joven. Puede ayudar a través de Daviplata 321 4740828 o en este enlace de Vaki.
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