Si siente que la energía que tenía en estas vacaciones de Semana Santa se le esfumó apenas regresó a la rutina, no está solo. Muchas personas, al volver de un viaje o descanso, experimentan una especie de “depresión postvacacional”, ese bajonazo emocional que llega cuando se apaga el descanso y toca volver a la rutina y el estrés diario. Para entender por qué pasa esto, Q’HUBO habló con Steffanía Ortiz, psicóloga experta en salud mental, quien nos ayudó a entender ese guayabo emocional que nadie ve, pero que muchos sienten
¿Por qué tenemos esa sensación?
De acuerdo con la psicóloga, “podemos llegar a sentir un bajón emocional al volver de vacaciones porque pasamos de estar de un estado de bienestar y relajación a un alerta, debido a que debemos retomar las responsabilidades y las rutinas diarias. Esto conlleva experimentar cambios psicológicos y neuronales. Mientras estamos de vacaciones, reduce el estrés, mejora nuestro estado de ánimo y nuestro patrón del sueño; disminuyen los pensamientos negativos, hay una disminución del cortisol y un aumento de la dopamina y la serotonina. Ahora bien, cuando retomamos, podemos sentir tristeza, irritabilidad, apatía y desmotivación. A su vez, podemos experimentar una sensación de pérdida, lo que requiere de un proceso de adaptación postvacacional que puede durar hasta quince días”, indicó.
¿Esta ‘tusa’ postvacaciones es común?
Contrario a lo que muchas personas creen, el sentirse triste o desmotivado después de un merecido descanso es muy común y completamente natural.
“Sí, el síndrome postvacacional es muy usual y aunque no tiene el mismo nivel de afectación en todas las personas, sí podemos llegar a presentar síntomas leves o moderados, los cuales dependen de varios factores personales como: la edad, los niveles de estrés previos a las vacaciones, el tipo de viaje realizado y la capacidad de adaptación a los cambios. Se puede considerar como una sensación pasajera que puede durar hasta quince días, tiempo en el cual hacemos el proceso de adaptación al retomar las actividades diarias. Aunque si la persona llega a presentar estos síntomas con aumento en la intensidad, la frecuencia y los mismos llegan a afectar su funcionalidad diaria durante esos quince días de adaptación, lo más recomendable es solicitar una valoración y asesoría profesional”, señaló la experta.

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¿Qué ocurre en la mente y el cuerpo al volver de vacaciones?
De acuerdo con la explicación de esta psicóloga, después de desconectarse de la rutina diaria y de todas las responsabilidades que normalmente suelen generar algún tipo de estrés, “puede ser difícil adaptarnos al cambio; por consiguiente, podemos sentir irritabilidad, agotamiento físico, baja motivación, sensibilidad, alteración en el patrón del sueño, pensamientos negativos y dificultad para realizar todo aquello que hacíamos antes de tomarnos ese descanso. Cuando nosotros entramos de vacaciones, prácticamente vamos a pasar por un duelo porque estamos perdiendo un bienestar y estamos perdiendo sensaciones que nos hace sentir placenteros. Entonces, ante un duelo debe haber un proceso de adaptación también”, explicó.
¿Cómo afrontar este sentimiento?
Según Steffanía, esto es lo que se debe hacer para afrontar esa ‘tusa’ que da después de llegar de unas merecidas vacaciones: “Si se está experimentando un síndrome postvacacional, lo que podemos hacer es retomar de manera gradual nuestras rutinas diarias, organizando las actividades programadas para el día a día. También podemos realizar actividades culturales, artísticas o deportivas, las cuales nos generen placer y bienestar”, le indicó a Q’HUBO.
Y, finalmente, sugirió que “debemos dormir y comer bien, fortaleciendo las relaciones interpersonales, expresando y aceptando las emociones que sentimos”.
Entonces usted, querido lector, ya sabe el motivo de esa ‘tusa’ después de vacaciones y qué hacer si después de semana santa se siente así.
PERFIL DE LA EXPERTA

Steffanía Ortiz Torres es psicóloga profesional con enfoque clínico cognitivo conductual, egresada de la Fundación Universitaria del Área Andina. Cuenta con cuatro años de experiencia en el área de la salud mental, realizando tratamientos psicoterapéuticos a consultantes de todos los ciclos vitales con diferentes patologías en salud mental. Steffanía también es especialista en Gerencia Social con estudios complementarios en abordaje de trastornos adictivos y terapia de pareja – sexología clínica.
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